🔰📜 La Letra del Año: Un mensaje espiritual, no una competencia.
La Letra del Año siempre ha sido una guía sagrada que ilumina el camino de los creyentes. Durante años, fue un único mensaje universal, cuidadosamente interpretado por sacerdotes dedicados. Pero en la actualidad, vemos cómo cada casa, grupo o sacerdote quiere emitir su propia Letra del Año.
¿Por qué ahora hay tantas Letras? ¿Cómo se supone que las personas sepan cuál seguir?
Demasiados mensajes: ¿Estamos perdiendo el propósito?
El aumento de Letras del Año ha traído consigo un problema significativo: al haber tantas versiones, Ifá parece estar diciendo demasiadas cosas al mismo tiempo.
Cada una de estas Letras trae advertencias, consejos, predicciones y mensajes que, si bien pueden tener valor, terminan por sobrecargar a los creyentes.
Espiritualmente, esto plantea un gran dilema:
• ¿Estamos buscando claridad o complicando la fe de las personas?
• ¿Realmente puede Ifá estar entregando tantos mensajes distintos para una misma humanidad?
Ifá no es ruido; Ifá es sabiduría. Y cuando el mensaje se multiplica de esta manera, no unifica, sino que divide y confunde.
El riesgo de una sobrecarga espiritual
Con tantas Letras del Año, los creyentes ahora se enfrentan a una avalancha de cosas a las que “acatarse”:
• Cada Letra presenta oddun, energías y advertencias específicas.
• Cada una añade más predicciones, más instrucciones y, en muchos casos, más incertidumbre.
Esto no significa que los mensajes sean falsos, pero el exceso de información puede diluir el propósito espiritual de Ifá. En lugar de guiar a las personas hacia la claridad, las abruma con un sinfín de direcciones.
El protagonismo detrás de la proliferación
¿Por qué tantas Letras ahora?
La respuesta está en el protagonismo. Muchos sacerdotes y casas buscan visibilidad, ahijados y reconocimiento. En la era de las redes sociales, quien publica más y parece más estructurado gana alcance, lo cual desvía el propósito original de la Letra del Año.
La Letra del Año no es una competencia ni un negocio. Es un acto sagrado, una conexión directa con los Orishas. Y cuando se utiliza para fines personales o para destacar, el mensaje pierde su pureza.
Ifá no se trata de confundir, sino de guiar
La Letra del Año tiene un propósito claro:
1. Ofrecer un mensaje universal que guíe a los creyentes.
2. Inspirar claridad, fe y confianza.
3. Unificar a la comunidad espiritual bajo un mismo camino.
El exceso de Letras no refuerza la fe; la debilita. Si cada casa tiene su Letra, cada creyente tendrá una interpretación distinta, lo que aleja de la convergencia espiritual que Ifá busca fomentar.
La verdadera esencia de Ifá
Los Orishas no necesitan decenas de voces hablando al mismo tiempo. La espiritualidad no debe ser una suma de advertencias o predicciones interminables, sino una guía clara y profunda.
Ifá es poderoso por su simplicidad. Un solo mensaje puede transformar vidas cuando se interpreta con respeto y pureza de intención.
🌀 No necesitamos muchas Letras del Año, sino una sola con propósito y verdad.
El verdadero poder de Ifá no está en la cantidad de mensajes, sino en su capacidad de unir, guiar y proteger a la humanidad.
Volvamos a la esencia: a una Letra del Año que sea un faro de luz, no un océano de palabras.